Hay viviendas que necesitan convencerte. Esta probablemente no.
Subes a la cuarta planta, abres la puerta y la luz hace el resto.
No es casualidad. La combinación de ser una cuarta planta hace que la vivienda disfrute de una luminosidad y una ventilación natural poco habituales en el Eixample.
Con aproximadamente 100 m², el piso transmite una agradable sensación de amplitud. El salón-comedor, equipado con aire acondicionado, es el auténtico corazón de la vivienda. Sus dos grandes ventanales, con salida al balcón orientado a la calle Girona, llenan el espacio de luz natural y lo convierten en un lugar donde apetece estar.
La vivienda dispone actualmente de dos habitaciones dobles, una habitación individual, un baño completo y una estancia que originalmente era un segundo baño y que hoy se utiliza como trastero, pudiendo recuperarse fácilmente si se desea.
Se encuentra en buen estado de conservación, por lo que puede entrar a vivir desde el primer día. Y, si en un futuro desea actualizarla, su distribución ofrece opciones muy interesantes. Una de las más atractivas es la posibilidad de integrar la cocina con el salón-comedor para crear una espectacular zona de día abierta, amplia y muy luminosa.
Además, la habitación individual comunica tanto con una de las habitaciones dobles como con el salón, lo que permite plantear una distribución circular de la vivienda, una solución poco habitual que aporta una gran versatilidad según las necesidades de cada propietario.
La finca dispone de terraza comunitaria y, desde ella, podrá disfrutar de unas vistas abiertas en las que destacan la Sagrada Família y las inconfundibles torres de la Casa de les Punxes, un pequeño privilegio que recuerda cada día dónde se encuentra.
Vivir en la calle Girona es disfrutar de Barcelona caminando.
Hay ubicaciones que aparecen en un mapa. Y hay ubicaciones que cambian la forma de vivir la ciudad.
Desde aquí puede ir andando a algunos de los lugares más emblemáticos de Barcelona: Passeig de Sant Joan, Avinguda Diagonal, Passeig de Gràcia, la Sagrada Família, la Casa de les Punxes, La Pedrera, la Casa Batlló o el Mercat de la Concepció.
En el día a día tendrá prácticamente todo a pocos minutos de casa: supermercados como Mercadona, Bonpreu, Veritas o Carrefour Express, panaderías, cafeterías, restaurantes, comercios de barrio, gimnasios, farmacias, colegios, centros médicos y una magnífica oferta gastronómica y comercial.
Y, por supuesto, una excelente conexión con toda la ciudad gracias a las estaciones de metro Verdaguer y Girona, numerosas líneas de autobús y la cercanía a las principales vías de comunicación del Eixample.
Porque comprar una vivienda siempre es importante.
Pero comprar una vivienda en una calle como Girona, en una sexta planta luminosa y con todo Barcelona a sus pies, es una oportunidad que aparece muchas menos veces.